lunes, 18 de julio de 2011

Placeres de lectura

En este domingo canicular de viento terral que aquí en Valencia presenta el agravante de un efecto Foehn que eleva la temperatura a niveles poco soportables, el hecho de que las vacaciones están ya a la vuelta de la esquina, aunque me quedan unas semanas de impaciente pero ilusionante cuenta atrás, ha conseguido amainar mi cólera, y por ello prefiero dedicar este artículo a temas más sosegados.

Los tiempos actuales no parecen los más propicios al desarrollo de la literatura, por más que sea quizás ahora cuando más se escribe y más se lee. Yo diría que más bien son tiempos de un fabuloso desarrollo de las artes audiovisuales, especialmente el cine y la televisión, y también los vídeos de youtube. También incluyo aquí espectáculos como la ópera, el Cirque du Soleil o los conciertos de los Rolling Stones, esto para los más antiguos, o de Amy Winehouse o The Black Eyes Pies, para los más a la última - ¿o ya es penúltima?: ¡Cómo corren las modas!. Sin duda en estos espectáculos se encuentra el Arte, pues he ahí el dinero, y por tanto, allí acuden los mejores artistas de nuestros tiempos. No nos podemos quejar, pues esta época es posiblemente la más floreciente en manifestaciones artísticas de la historia de la humanidad.

Sin embargo recomiendo a quien me lea que no se olvide la literatura, que es algo más que leer artículoos como éste, o como otros. Su disfrute exige un poco más de esfuerzo, pero cuando el esfuerzo se hace costumbre ya no se le puede llamar esfuerzo.

Cada edad y cada época tienen su lectura. Yo comencé a leer con El Club de los Cinco de Enid Blyton. Eran los tiempos de la pre-adolescencia. A mis hijos no les gustaron esos libros. Después empecé a leer lo que me caía. Voy a confesar un secreto inconfesable, valga la contradicción: leía también los libros de Martín Vigil. Al paso que viene la derecha española, es fácil que lo vuelvan a poner de moda, ¡glups!

Pocos años después, ya en mi juventud me gustaron mucho- estaban de moda- los libros sudamericanos: García Márquez y Cortázar, sobre todo, los devoraba. Las memorias de Neruda y las de Alberti (este no es sudamericano) también me encantaron. Hubo muchos otros que también leí, como Rulfo o Vargas Llosa, pero me impactaron menos. Despreciaba la poesía, pues no estaba de moda entonces, pero adoraba la poesía en prosa. Uno de mis libros favoritos de entonces fue La historia de San Michele, de Axel Munthe, que descubrí con más de veinte años de edad.

Hubo entonces, e incluso ahora, muchos libros que eran de la bilioteca de mis padres, que eran personas cultas y grandes lectores. El favorito de mi padre era Stefan Zweig, y había una bonita dedicatoria de amor para mi madre en sus Momentos Estelares de la Humanidad. Zweig es un escritor muy ameno, al que conozco de esa época, pero del que disfruto incluso ahora, con sus Memorias y su María Antonieta. Me hace gracia que J.M. Aznar lo descubriera siendo Presidente, como a Azaña: albergo alguna sospecha de lo que hubiera hecho con ambos de haber caído en su poder si hubiera ocupado el poder en aquella época.

Hay un paréntesis entre los 30 y los 40 años, en los que dejó de interesarme la lectura. Pero la afición volvió con fuerza a los cuarenta con el descubrimiento, o redescubrimiento, de los clásicos, uno de cada país: El Quijote lo había leído de joven y no me había dejado una impresión muy positiva. A los cuarenta me he reído bien a gusto con él. Y con Molière. La literatura no es una cosa de nacionalismos. Como dijo Henry Miller sólo se clasifica en dos tipos: buena literatura y mala literatura. Pero el nacionalismo español, incluido el valenciano-español, tan anticatalán impide que se conozca a un grandisimo poeta como Ausiás March: ¡Qué pocos lo han leído!

Shakespeare es otra cosa mucho más seria. ¡Cómo ha influido en otro genio actual, Kubrick, para mí el mejor cineasta de todos los tiempos! Pero no en Kurosawa, Ran no es Shakespeare, es también Arte, pero es otra cosa diferente de Shakespeare.

Puedo hablar también de mis fracasos. ¿Puedes confesar que has leído un libro que se considera una obra maestra y que no te ha gustado? Creo que es honesto confesarlo. Entre ellos está Crimen y Castigo, y también Fausto. Este último no pude libro acabarlo, no entendía nada. y sin embargo Goethe es para mí el summum de la literatura. Es sublime. Y eso que bordea la cursilería, pero nunca traspasa la línea. Sus "Las Afinidades Electivas" (curioso título, o quizás fue la traducción), y su Werther se sitúan en lo más sublime, están escritas por una mano que no pertenece a este mundo. No abandonéis este mundo sin haber disfrutado de estas dos obras.

miércoles, 6 de julio de 2011

Identidades

La identificación de un individuo con un grupo se produce por acción de uno de los instintos más primarios y que anida en lo más profundo del cerebro humano. Este instinto nos asemeja a otras especies animales, especialmente a las especies sociales, es decir, a aquellas que viven en "manadas".  El instinto social "protege" al grupo frente al interés individual de cada uno de sus miembros. Esto es común a este tipo de especies animales, aunque con evidentes variaciones de unas a otras, desde las hormigas hasta los lobos.

La manada en ocasiones se defiende de otras especies, pero lo más habitual es que se defienda de otras manadas de la misma especie. Y dentro de la manada existe la jerarquía. Coexisten en el hombre, por tanto, un deseo de identificarse con una tribu y, a la vez, un deseo de diferenciarse del resto de la tribu.

Como nos estamos refiriendo a instintos, debemos añadir inmediatamente que estos funcionan por estímulos emocionales, en mucha mayor medida que por un proceso racional. Por lo tanto, de la misma forma que se nos puede vender una cerveza estimulando nuestro instinto sexual, colocándonos un bonito anuncio muy sensual, se pueden conseguir verdaderas maravillas de la gente mediante la "manipulación" de su instinto tribal. En casos extremos el individuo es capaz de ofrecer gustosamente su vida por su manada (como los kamikazes o los miembros de Al Qaeda).

Las sociedades avanzadas se caracterizan porque los individuos dominan hasta cierto punto sus instintos. Esto no se consigue mejor negándolos o reprimiéndolos sin más, sino encauzándolos adecuadamente. Pero la tentación de los dirigentes políticos por aprovecharse de estos "sentimientos" y así alcanzar el poder o mantenerse en él, es extraordinariamente atractiva. En los últimos tiempos, lamentablemente, se ha convertido en la norma.

Hay muchos tipos de tribus: desde las tribus juveniles, los seguidores de los equipos de fútbol, los que siguen a un torero y los que lo detestan, los fanáticos de los partidos políticos, etc. Pero las tribus por definición son las "naciones". Las naciones son tribus representadas por un trapo de colores, la bandera. Curiosamente esta palabra es de la misma raíz que: banda, bando, bandolero, bandido, bandada.

Las personas de izquierdas eran originalmente internacionalistas, es decir, poco adeptas a las "patrias". Aunque tenían sus himnos y banderas. Pero en esta época parece que quedamos pocos quienes nos tomemos la patria con calma y reflexión. Cuando la furia nacionalista lo impregna todo es difícil mantener la mente fría, pues esa dinámica frentista no deja mucho espacio a los matices. ¡Qué valiente y qué difícil es proclamar públicamente que se estima todavía a los amigos del país enemigo en plena guerra, como hizo Stefan Zweig!

No es mi intención negar las identidades nacionales, pero sí que propongo atemperar nuestras reacciones tribales radicales. Existe un truco que me ayuda en este caso (y no sólo para este caso): ponerse en el lugar del "otro". ¿Cuál sería mi postura de estar al otro lado? Si yo fuera marroquí (moro), o inglés (de la Pérfida Albión), o francés (gabacho), o catalán (polaco, “catalufo”), ¿cómo reaccionaría en tal situación? Es lamentable el nacionalismo negativo, el que se forma por rechazo al otro.

Yo vivo en un país, Valencia, donde se hablan dos lenguas, que pertenece a un estado, España, con complejas identidades. Además, paso mis vacaciones en otro estado, Francia. Este estado también tiene sus problemas “identitarios”, imprudentemente azuzados por su actual presidente. Tengo amigos en todos los lados y me siento orgulloso de ello. Y a ambos lados de la frontera conozco gente de la que sentirse avergonzado. Mi identidad "nacional" no es simple, y esto le sucede a mucha gente: a muchos valencianos, y catalanes, y franceses de origen magrebí y bretones, corsos... Y familias mixtas francesas y españolas. También he conocido ingleses que viven en Xàbia, que se sienten un poco españoles, y que hablan el valenciano y son seguidores del Valencia CF. Del mismo modo, en cierto sentido, yo me siento un poco francés. Y no por ello dejo de ser español. O valenciano.

Las "naciones", como hemos dicho, son sentimientos muy instintivos, pero por otro lado son conceptos muy poco "científicos", basta con repasar la historia y ver los cambios de fronteras. No hay "naciones" eternas. Hace poco más de 500 años las banderas eran otras en mi tierra, y posiblemente lo sean de aquí a otros 500 años en adelante. También se observa viajando. Un valenciano tiene muchas cosas en común con un occitano de Montpellier que no tiene con un gallego. Somos mediterráneos, es una forma de entender la vida, la comida e incluso las fiestas taurinas. Sin duda que también tiene con un gallego cosas en común que no las tiene con un occitano. Y sin duda ni todos los valencianos son iguales entre sí, ni todos los gallegos ni los occitanos.

Defendamos nuestra tierra y nuestras tradiciones. Esto es sensato, como defender a nuestra familia. Pero hagámoslo sensatamente, serenamente, rebajemos las emociones y seamos más racionales. Respetemos, o al menos toleremos, al otro. Evitaremos conflictos innecesarios. Y no nos engañarán ciertos políticos, muy dados a exacerbar los sentimientos nacionalistas. Parezco un cura con estos sermones, pero es que estamos perdiendo los valores de la sensatez y la tolerancia, que son fundamentales para mantener la convivencia en paz.

lunes, 4 de julio de 2011

Conspiraciones

Reconozco que las conspiraciones me producen un sentimiento ambivalente. Por un lado me parecen los episodios menos ejemplares de lo que debe ser la política con mayúsculas, entendida como servicio a los ciudadanos. Pero no puedo evitar una fascinación por la jugada de ajedrez maestra, aunque sepa que esto suponga el triunfo de la maldad humana. Una buena conspiración es un "jaque mate en tres jugadas", donde, si las blancas juegan bien su partida, las negras nada pueden hacer por impedir su triunfo.

Quiero que demos un pequeño repaso a algunas de las noticias, varias de ellas de rabiosa actualidad, otras más antiguas, algunas incluso olvidadas, que pudieran ser consideradas como conspiraciones.

Comencemos con el affaire DSK (Dominique Strauss-Kahn, espero haberlo escrito bien). Dejo dicho por adelantado que este personaje representa a la perfección la decadencia en la que se han sumido los partidos socialistas europeos, es decir, que no le profeso la menor simpatía. Ahora tiene mi compasión como víctima de un complot. Tampoco demasiada, que en ese mundo de la alta política las cosas son así, y él lo sabía perfectamente. El sexo ha sido el cebo perfecto de multitud de conspiraciones, estaba avisado e incluso él mismo parece que lo había confesado, que iba a ser objeto de alguna jugarreta por ese lado.

¿Alguien ha dudado de la conspiración en ese caso? Yo lo he tenido claro desde el primer momento, aunque me han extrañado algunas reacciones, como las de Elena Salgado e Ignacio Ramonet, que parece que, o no lo habían captado, o sus reacciones no parecían ir en dicha dirección, lo cual me ha extrañado en gente que está en el mundo de la política. También puede que su reacción responda a otros motivos que no alcanzo a comprender; o que no se está atento a todos los sucesos que se dan.

¿Por qué ese asunto es una conspiración? Evidentemente porque ningún jefe de policía, juez o fiscal (no sé de quién partió la orden) van a dar la orden de detener en el avión al gerente del FMI sólo por la denuncia de una empleada de un hotel. Las posibilidades de meter la pata son tan grandes que lo más seguro es que sea la carrera del susodicho comisario o juez sea la que está en peligro. ¿No creéis que sería más lógico cualquier otro tipo de actuación, que pasaría por recabar más información, dejando que el avión despegara, hasta tener la seguridad de que se está pisando terreno firme, y no resbaladizo? La evolución del caso me reafirma aún más en mi convicción de que era una celada. A pesar de su posible inocencia, DSK es ya un cadáver político. ¿Quién monta el complot? Aquí ya no me atrevo a opinar. Puede ser Sarko, sin duda, y es un personaje al que "le va" entender la política de esta guisa (tan repugnante, por otro lado), pero puede haber otras explicaciones. Sin embargo, el complot tien un aspecto tan chusco que hay otra hipótesis que podría encajar perfectamente: ¿qué os parece un complot montado por el propio DSK? ¡Ché, qué lío!
Otra famosa posible conspiración es la del 11-M (atentado de los trenes de Atocha). La teoría conpirativa me encajaba perfectamente como medio de acceso al poder, vistas las fechas de los sucesos y los resultados que se produjeron, así la tomé como hipótesis de trabajo. Pero las piezas del rompecabezas eran demasiado endebles como para que tuvieran una explicación lógica. Los "conspiranoicos" dejan caer que se trató de una conspiración entre la policía de Rubalcaba, la ETA, los servicios secretos franceses y los marroquíes. Por de pronto llama la atención quiénes son los actores de la conspiración: todos los "malos" que tenía el PP en aquella época, sólo faltaban Carod Rovira y Hugo Chávez. Lo segundo que llama la atención es quiénes lanzan la idea: nada menos que Pedro J., el talibán ex-comunista maño y otras gentes de su calaña, aguerridos periodistas de los únicos "medios libres" que trabajan, inasequibles al desaliento, en pos de la verdad. Angelitos de Dios.

Recordemos que la investigación, en sus primeras semanas, la llevó el Sr. Acebes, pues el traspaso de poderes tardó algún tiempo en producirse (el 17 de abril Zapatero y el 19 sus ministros). Las detenciones y el suicidio de los terroristas (3 de abril) se produjo en ese ínterin. Es un dato importante, ¿no? La conspiración supone un grado de complicidad más que importante entre ETA y el PSOE, cosa que es difícil de tragar. En mi cabeza entra que estos grupos pudieran estar negociando un acuerdo de paz, pero la complicidad que precisa un complot se me hace como que imposible (pocas semanas antes los etarras se dedicaban a matar concejales del PSOE). Tampoco cuadra que los "moritos" de las mochilas fueran agentes secretos de SM el rey Mohamed, no cuadra que unos espías sean tan leales a su rey que acepten el suicidio colectivo antes de ser capturados.

Paso de puntillas por otras posibles conspiraciones: No me creo la del 11-S. Me encajaría la de Lady Di, aunque la hipótesis del accidente también es factible. Y veo muy creíble la del asesinato de Kennedy, de acuerdo con las sospechas de Oliver Stone.

Para finalizar, mi conciencia no quedaría tranquila si no comentara las inquietudes que me produce el caso del industrial que denunció al Sr. Fabra. Por adelantado dejo establecido que se trata sólo de un presentimiento, que quizás quedara completamente disipado con un mayor acercamiento a la causa. Posiblemente estoy pisando terreno pantanoso, puesto que, que yo sepa, nadie más ha levantado sospechas. Además es un caso juzgado en Castellón y después parece que ratificado por el Tribunal Supremo.

Pero mis dudas tengo que hacerlas públicas. Para refrescar la memoria, os comento que este señor fue condenado a 20 años de cárcel por violar a su ex-mujer, que era parte también del caso (muy amiga de Fabra). Quiero remarcar las semejanzas entre este caso y el de DSK, pero también con el de Wikileaks, Julian Assange. ¿Qué tienen en común los tres casos? Que los tres huelen a complot. Los tres utilizan una legislación excepcional: Se salen de la norma común de que el que acusa debe probar el delito. Que yo sepa la denuncia de la víctima es considerada una "prueba" poderosa. Lo que he leído en internet es que este señor fue condenado con la "única" prueba del testimonio de su ex-mujer, que el tribunal consideró "creíble". Según mis informaciones el Supremo, en su resolución, no entró a volver a valorar el caso, falló en contra del industrial por consideraciones previas. Pero llama la atención la rapidez con la que se juzgó este caso y la lentitud de los casos en los que el Sr. Fabra es el acusado. También me llama la atención la rapidez del caso del señor que el pasado jueves zarandeó a Monsieur Sarkozy: ¡Al día siguiente ya estaba condenado a seis meses de prisión!

Ante la situación en la que parece que está sumido el mundo, confieso que a veces me asalta la duda: ¿sigo pensando que un mundo mejor es posible y que debo luchar por ello o me apunto a ir por mi cuenta en mi propio interés personal, pasando de los demás, como hacen tantos otros con tan buenos resultados? No os preocupéis, todavía pienso en la primera opción, no estoy hecho para la segunda.

Gente malvada

Cualquiera que haya leído El Príncipe con un cierto espíritu crítico llega a entender que las conductas que se proponen y se explican en dicha obra son como las leyes de la física. Quizás no sean unas leyes tan inmutables como las de la naturaleza, porque cada época posee un "toque" que la distingue de otras situaciones del pasado. Hay barbaridades, fundamentalmente los crímenes políticos, cuyo uso no está de moda hoy en día como medio de alcanzar el poder. Pero las Leyes de la Política siguen siendo en esencia las mismas que en tiempos de Maquiavelo.

Parece que constituya una "tendencia natural" de la política que las personas más malvadas sean las que terminan ocupando el poder. Las personas más bondadosas son desplazadas por las malignas. Pero tengo la intuición de que en algunos momentos singulares la tendencia se invierte, y en dichas épocas surgen los buenos gobernantes, que no son precisamente los más conocidos de los libros de Historia .

¿Qué está pasando en estos últimos años en Occidente, y más concretamente en España? La degradación de la clase política y la corrupción de los grandes grupos empresariales y de los medios de comunicación han liquidado las democracias. Como me considero una persona "de izquierdas", tengo muy presente la deriva en la que han incurrido los partidos políticos de izquierdas. Se han convertido en los partidos clásicos de centro-derecha, aunque con algunos "toques progres" y algunas "medidas sociales". Se creen que con esos detallitos para la galería y con sus poderosos medios de comunicación nos engañan, pero espero que vayamos despertando. Estoy pensando en la idea de hoy de Zapatero (las de las hipotecas) en el debate del Estado de la Nación. Ya no cuela.

Con ser importante la deriva de las izquierdas, el verdadero problema está en los partidos de derecha. Gracias a que les proporciona una rentabilidad electoral indudable se han deslizado por una senda populista peligrosísima. Eso está pasando en mayor o menor medida en los países de Europa y en los Estados Unidos. En algunos países, entre ellos en España, estas prácticas están muy desarrolladas.  En gran medida la degeneración que ha alcanzao la política proviene de estas prácticas, que han sido diseñadas por los think tanks por gentes especialmente malignas.

Hay votantes y políticos de derechas que merecen mis respetos como adversarios leales, pero cada vez van quedando menos. La "derecha" aquí en España se ha convertido en un grupo de políticos, empresarios, periodistas, jueces, etc cuya única finalidad es alcanzar el poder al precio que sea, para servirse de él y sacar provecho personal. Más un grupo de votantes que les siguen, hagan lo que hagan. No digo que esto no suceda en la izquierda, pero no en la misma proporción, pues ni alcanzan grados de pillaje similares, ni se atreven a utilizar los mismos métodos. Cuando se dice que todos los políticos son iguales, por tanto, se están mintiendo. No debe haber equidistancia donde no la hay, como me reconoceréis que no nos gusta que algún partido coloque esa equidistancia entre la ETA y el Estado.

La burbuja inmobiliaria es una invención de la derecha, por lo menos en su expresión de los últimos años, del 2001 al 2007. ¿Se aprovecharon políticos de todo signo y gente ajena a la política? Sin duda, pero en gran parte de España, y en especial donde la burbuja alcanzó su máximo desarrollo, gobernaba la derecha mayoritariamente. ¿Que Zapatero no hizo nada por atajarla? No lo dudo, aunque también afirmo que una vez que la bola de nieve comenzó a rodar por la pendiente hubiera sido muy complicado detenerla, a la vez que el gobernante que lo hubiera hecho habría sido muy impopular. En aquellos días de vino y rosas qué poca gente habría pensado que se estaba haciendo lo correcto y cuántos se habrían cabreado porque les estaban tirando de la fiesta.

Tengo una cierta facilidad para los números. A partir de 3 ó 4 datos clave se puede intuir que la broma de la factura de los excesos que nos han conducido a esta crisis se sitúan entre los quince y los veinte mil euros por cada ciudadano español adulto. Incluye esta cifra el número de viviendas que se han construido de más, a lo que hay que añadir los costes de los PAI's que no han ido a ningún lado, y también los sobreprecios de muchas operaciones inmobiliarias fallidas. Calculo que menos de la mitad de esta abultada factura ha repercutido en los trabajadores. La mayor parte de la tarta a ido a parar a una parte muy pequeña de la población, que se ha hecho de oro, muchos de ellos cercanos a los partidos en el poder. Én la Comunidad Valenciana sabemos de qué signo eran una aplastante mayoría de ayuntamientos y la Generalitat. Los intereses (y el principal) se los debemos a los bancos alemanes, entre otros. Pero la factura la pagaremos a escote, esta sí, sin distinción de sexo, razas o rentas.

Si una banda de delincuentes asaltara nuestra casa y nos puliera dichas cantidades a los miembros adultos de la familia, ¿cómo estaríamos? Estas gentes deberían estar en el trullo, pero arrasan en las elecciones. Les ayudan en sus medios de comunicación verdaderos profesionales expertos de la infamia.

Como no les paren los pies el resto de países europeos, les van a sablear también a ellos. Espero que las derechas centroeuropeas y noreuropeas sean inteligentes y hayan aprendido quiénes son las derechas de los PIGS. Mi querida Angela, ¡cuidado que al final tienes tú que sacar el talonario de cheques!

sábado, 25 de junio de 2011

Una oferta de pacto a los poderosos

Me ha llamado la atención unas declaraciones de un gran empresario, en las que decía que ciertos movimientos se sabe bien cómo comienzan, pero no cómo acaban. Y que nos acordáramos de los años cuarenta, aunque quizás se quería referir a los treinta.

A este señor, y a todos los de su estatus, les debemos señalar que recapaciten, que las condiciones ya no son las de hace apenas un año. Que hemos descubierto el engaño en el que nos han tenido los últimos veinticinco o treinta años, y que no estamos dispuestos a seguir igual. De momento el movimiento 15-M no está pidiendo, salvo alguna minoría, ninguna revolución anarquista o bolchevique. Tan sólo se pide un reparto más equitativo de las cargas de la crisis, algún tipo de castigo para los máximos responsables de la misma (¡qué curioso que el único que ha sido encarcelado de manera fulminante, el Sr Madoff, tuvo la desfatachez de estafar a los ricos!) y algunos cambios en el sistema para que, en adelante, las cosas no vuelvan a ir por los mismos derroteros que antes.

Cedan algo, aunque sea sólo por su propio interés egoísta. Miren, aunque a corto plazo ustedes, los poderosos, pueden salir beneficiados si las cosas siguen como están, juzguen si a la larga no hay un elevado riesgo de que no sea así. No sólo las posturas pueden radicalizarse, con lo que la situación social puede devenir explosiva, sino que, aunque consiguieran controlar el malestar social, nos íbamos a dirigir a una sociedad mucho más estancada. Una sociedad con un alto porcentaje de excluidos es una sociedad que desperdicia sus esfuerzos. Si no hay consumidores, no hay productores. Las clases sociales serían más compartimentos estancos, pero también habría menos espacio arriba. Muchos de ustedes correrían el riesgo de pasar al escalón de "los de abajo".

¿No creen que es preferible ceder algo en pos del bien común? ¿No se dan cuenta que los que no tienen nada que perder pueden arriesgarlo todo? Si su respuesta es pasiva (nos hacemos los locos) o negativa (violenta), podría ser que el movimiento 15-M, y aún peor, la enorme cantidad de gente que lo apoya, ya no fuera tan civilizado.

 Creo que la ciencia económica "correcta a largo plazo" deriva de aplicar el sentido común. Yo no estoy en contra del "pacto del euro" si lo de lo que se trata es de mantener un rigor en las cuentas públicas. para mí no existe la alternativa keynesiana porque estamos en unas sociedades que han alcanzado (o superado) el límite del endeudamiento sensato. Pero tampoco hay margen de recaudación y sacrificios en las clases populares. Estas recetas sólo causan mayor contracción del consumo alimentando una espiral diabólica de menores ingresos, luego más sacrificios, luego menos ingresos...La solución pasa por detraer recursos de quienes los tienen de sobra. No deberían de preocuparse demasiado, no pido variar su posición en la escala social, tan sólo quiero que ésta no esté tan estirada, que las distancias se cntraigan un poco. Con ello reactivaríamos el consumo y, con suerte, comenzaríamos a mejorar.

El Coronel Dax y muchos más quedamos a la espera de su respuesta, señores. No la demoren.

martes, 21 de junio de 2011

El tratamiento del movimiento del 15-M en los medios.

Hasta ahora me ha ocurrido que, mientras estoy escribiendo una entrada en el blog, ya tengo en la cabeza cuál sería el siguiente tema. La semana pasada no pensaba hablar del asunto que da título a este artículo. Y sin embargo, la actualidad manda y me parece muy conveniente reflexionar sobre cuál es la actitud de los medios de comunicación respecto del movimiento 15-M. Cuando hablo de medios de comunicación quiero referirme a lo que mi admirado maestro Vicenç Navarro (no os perdáis su blog) denomina los "medios de comunicación convencionales", que son los que tienen  las máximas audiencias, por contraposición a los innumerables blogs y páginas web absolutamente libres que existen en internet.

Partamos de la premisa, aportada por estos mismos medios y que partían de resultados de encuestas, de que el 15-M despertó una enorme simpatía en la sociedad española. En otros países también ha causado un gran impacto. Parece, sin embargo, que sólo en los países que más sufren los recortes, como es el caso de Grecia, este movimiento ha tenido una capacidad de movilización similar a la de aquí. Tampoco la situación política y mediática de España es extrapolable a otros países.

Consideremos también la premisa irrefutable de que prácticamente todos los grupos de comunicación españoles están en manos de grandes corporaciones, españolas y extranjeras. Y de esto no se salvan los medios que se consideran "de izquierdas". Primera conclusión: debemos desconfiar de "todos" los medios. Debemos de contrastar las noticias que nos dan, incluso "los nuestros", con otras fuentes de información alternativas. "Los nuestros" son los más peligrosos, porque nosotros somos su público a convencer, la "segmentación de mercado" en lenguaje de márketing. Y, como activistas de la Nueva Democracia, debemos particpar en expandir el desprestigio de estos medios diciéndoselo a nuestros amigos y familiares, para que esta cadena acabe de hundirlos.

Como anécdota os comento que mis primeras sospechas sobre los "intereses" de los medios se produjeron hace ya muchos años y en noticias internacionales, concretamente con el triunfo del GIA en las elecciones de Argelia y con el golpe fallido contra Chaves en Venezuela. Me llamó poderosamente la atención que "mis" medios no respetaran la democracia, aunque las opciones elegidas por las poblaciones no fueran las que más nos agradaran. Y, sin embargo, en Israel siempre había que respetar que gobernaran partidos de extrema derecha, porque era un país "democrático".

Cierro este pequeño paréntesis para centrarme en el tema de los medios y el 15-M. Es evidente que todos los medios convencionales, al igual que muchos políticos, pues no son sino la otra cara de la misma moneda, han quedado descolocados y por ello se les ha visto el plumero desde los primeros instantes. Algunos patinazos fueron memorables. Pero, pasado el desconcierto inicial, hemos ido viendo básicamente dos líneas principales de tratamiento:

La línea más clara es la de la "derecha extrema". Estos medios son una verdadera bazofia. No informan, deforman. Y peor aún, si los hechos no concuerdan con sus fines, "inventan" una realidad paralela, mintiendo con todo el descaro. Tienen a sus lectores muy "educados" a tragar lo que les echen, por lo que no les es difícil lanzarse de una argumentación a su contraria, y lo pueden hacer sin red. Y es que, curiosamente, el desprestigio de los políticos es un argumento que ha sido promovido por la derecha, porque le ha interesado electoralmente. Este argumento desincentiva de votar mucho más a los de izquierdas que a los de derechas. Ahora ven, con razón, que el argumento se les vuelve en contra, si no en el corto plazo, sí a medio o largo plazo. No hace falta que comentemos cómo ha tratado al movimiento 15-M, porque todos lo conocemos de sobra. En fin, la mayoría der los seguidores de tales medios necesitan una cura de desprogramación, como a los miembros de una secta siniestra, pues como tal han sido conducidos.

Los medios restantes han seguido una línea más sutil de desprestigio, si bien con diversos matices entre ellos, dando más o menos coba al movimiento, en función del porcentaje de lectores (o televidentes) implicados en el mismo. En esta labor han contado con la colaboración de los políticos y, pudiera ser, de algunos miembros de la policía, aunque de esto último sólo hay indicios.

El gran momento de gloria de los "indignados" había sucedido con el desalojo de la Plaça de Catalunya, para su "limpieza". El tratamiento de los sucesos de Barcelona delante de les Corts fue su revancha. No hay duda de que esa manifestación fue un grave errror cometido por el mivimiento 15-M, pero si no hubiera sido por esto, se hubiera buscado otra excusa. Vaya por delante que no apoyo la actitud violenta de parte de los manifestantes. Pero si de verdad los manifestantes hubieran querido impedir el paso de los diputados a Corts, ¿habrían podido llegar todos al pleno? Si los manifestantes hubieran sido de verdad mayoritariamente violentos, ¿no habría habido algun diputado que hubiera recibido algún golpe? Comparemos dicha manifestación con una manifestación realmente violenta. No hace falta ir muy lejos en el tiempo, hubo algunas esos días, en Atenas, en Chile o en Vancouver, y no hay comparación. En los medios se exageró hasta lo indecible, comparándolos con la "kale borroka" e incluso con el golpe de Tejero. Algo similar ocurrió con la detención, sospechosamente coincidente en el tiempo, de tres miembros de "Anonymous", que, según creo, tienen algo que ver en la gestación del movimiento del 15-M. Entiendo que se les pueda tratar como delincuentes, si lo que hacen está considerado como delito, pero ¿"ciberterroristas" (esta ha sido la palabra empleada)? Se ha afirmado que la OTAN los tenía fichados de manera similar a como tiene a Al Qaeda. ¿Alguien piensa que son delitos comparables? Very strong, ¿no?

A pesar de que el tratamiento de los sucesos de Barcelona ha conseguido debilitar los apoyos sociales del 15-M, el grado de simpatía siguió siendo alto entre la población. Este pasado sábado los mmedios "de izquierdas" daban coba al movimiento (orden de dirección: no podemos perder a nuestros lectores potenciales) y algunos medios impresos de derecha moderada también traían artículos favorables al movimiento. Y algún político del PP intentaba atraer la simpatía de los favorables al 15-M. No puede haber otra razón sino que tienen constancia de que hay también peperos en dicho movimiento.

¿Y después de la manifestación del día 19? Todos, incluso los de izquierda, se han quedao con las cifras más bajas de asistencia. Bueno, los de CANAL 9, maestros de la manipulación hasta la náusea (a los que así actúan, ¿se les puede llamar demócratas?) hablaron de "cientos de personas" (un cálculo neutral no bajará nunca de 25.000 personas) y no ofrecieron imagen alguna de la manifestación de Valencia (entrevistaron a 3 manifestantes, pero separados de la manifestación). ¡Increíble, pero cierto! El lunes, en la edición digital del LEVANTE-EMV una foto de la manifestación...sí, sí... pero, ¡de su cola!. Se ven los últimos manifestantes y el resto de la calle vacía: la impresión que dan es que son sólo unos pocos. ¿Qué podemos esperar de estos medios? Espero que, estos días, hayan cavado su propia tumba.

He puesto estos ejemplos, pero los hay más, antes y después del 19 de junio. J.R. Lucas, de RNE, al que tenía en alta consideración, y Vicente Vallés de Canal 24 h, otro periodista que parecía moderado, realizaron sendos ataques más que encarnizados contra los indignados en sus respectivos programas ... Y como ellos, ¡tantos otros!

¡Ponlos tú también en evidencia! ¡Ayúdanos a enterrarlos!

domingo, 12 de junio de 2011

Democracia y corrupción

Voy a exponer, muy someramente para no aburrir, algunas ideas para limpiar la corrupción de la vida política. Son muy genéricas, en el sentido de que pueden ser apoyadas por la gran mayoría de las personas, sean de izquierdas o derechas, basta solo con que se tenga la idea de que la corrupción no es una opción moral. Son propuestas fáciles de aplicar, pues es sufucuente con poseer la voluntad de hacerlo, aunque no nos detendremos en analizar cuál sería la estrategia para ponerlas en marcha.

Recomiendo que éste sea uno de los temas fundamentales en el que deben incidir los "indignados", movimiento al que desde estas líneas le expreso mi apoyo, aunque no comparta todas sus decisiones. Ellos han abierto la puerta de la esperanza en un futuro mejor. Por desgracia, es muy posible que sea ésta la última esperanza de que la corriente de fondo del pensamiento de la sociedad occidental pueda girar en sentido positivo. El camino no va a ser fácil, pues las "inercias" todavía son absolutamente negativas y deprimentes. Y porque creo que si el movimiento cuaja se lo intentará sabotear. No olvidemos que los medios de comunicación convencionales son, hoy en día mucho más que nunca, unos instrumentos muy poderosos al servicio del establishment económico.

Hoy en día la llegada al poder de un determinado grupo supone un inmenso negocio para sus componentes. El "grupo" es algo más que el partido político, y que hay que incluir a los periodistas, publicistas, medios de comunicación, grupos empresariales, jueces, que lo apoyan. Sus actuaciones son a menudo atentados contra la ley de la igualdad de oportunidades, asignando negocios o puestos de trabajo a personas por el simple hecho de ser cercanos al que tiene el poder de decisión.

 El negocio no lo es tanto por los sueldos de los políticos y todo tipo de enchufados, sino por los presupuestos que se manejan y que implican la posibilidad de favorecer a dicho grupo con las decisiones económicas que se van a tomar: Un plan de urbanismo, una privatización, una concesión, la creación de una empresa pública o una fundación pública... Todas ellas son decisiones con implicaciones para los bolsillos de los contribuyentes de mucho mayor calado que los sueldos de los políticos. Aunque la crisis va a reducir considerablemente este pastel, es hora de que comencemos a exigir una rendición de cuentas mucho más rigurosa. ¿Cómo puede ser que en nuestra reunión de vecinos de escalera nos pongamos como locos por un gasto de centenares de euros y no lo hagamos con gastos y dispendios de millones de euros en los que incurren nuestros gobernantes? ¡Deberíamos exigir hasta el último céntimo!

Un sueldo típico no muy elevado cuesta un 40% de Seguridad Social (contando lo que paga la empresa y lo que paga el trabajuador, pero es indistinto quién lo paga). De lo que queda el 30% se iría en IRPF. Y de lo que queda un 18% se va en IVA. Y aún nos queda la contribución, los impuestos del carburante, el de matriculación, las multas y tasas diversas. Haciendo números nos queda alrededor del 37% para nosotros. Es cierto que la administración nos devuelve una parte en forma de pensiones y servicios. Pero administra bastante más de la mitad de nuestra producción neta, lo que da una idea del enorme negocio que supone alcanzar el poder en cualquiera de las administraciones.

Tomemos por ejemplo el urbanismo, que es la madre de todas las corrupciones, aunque hoy esta gallina de los huevos de oro esté esquilamada. Por una línea trazada en un plano el propietario de un terreno, que era rural, pasa de que éste valga 1 a que valga 10.000, porque ahora es urbano. Estupenda renta para alguien que, ¿cuál es el servicio que ha prestado a la comunidad? Esto lo aceptamos con naturalidad, pero podría ser de otro modo, que parece mucho más justo: si la comunidad, por una decisión administrativa produce una plusvalía, ¿no es más lógico que ésta sea de la comunidad? El proceso sería muy sencillo: se expropian los terrenos que se vayan a recalificar (como lo que son: rurales) y se revenden en pública subasta una vez recalificados: el beneficio, para el ayuntamiento. Si no hay tentaciones no hay pecados, y de paso mejoramos la financiación municipal.

Una segunda fuente de corrupción son las obras. Y que además constituyen una de las bases que han llevado a la política el populismo más repugnante. Bien sabéis a los extremos que se ha llegado con los aeropuertos, AVES y demás pájaros. Hay muchas propuestas que se pueden realizar en este apartado, pero hay una que me parece especialmente simpática: Prohibir la propaganda de una obra mientras ésta no esté pagada. En vez de fomentar la colocación de la última piedra, que se "inaugure" la obra cuando se produzca la cancelación del último plazo de pago. En la puerta de todo hospital debería figurar bien grande una placa con el coste que ha supuesto (o va a  suponer) el mismo dividido por el número de familias o de contrubuyentes que lo sufragan, así como la fecha en la que se terminará de pagar el mismo. ¿No tenderíamos a hacer sólo las obras imprescindibles?

No es difícil pensar en sistemas con un aceptable grado de infalibilidad para otras decisiones tales como la contratación de personal, la compra de suministros o servicios y para las concesiones y las privatizaciones. Hay ejemplos de procesos justos, como puede ser el examen MIR. En todo caso los procesos deberían ser todos absolutamente transparentes. Una parte de las mesas de contratación deberían ser ciudadanos anónimos y elegidos al azar.

La lucha contra la corrupción no se debe detener ahí. Hay que castigar a los culpables de manera ejemplar. Las penas de cárcel para los delitos económicos deben ser proporcionales al daño causado a la sociedad. Los procesos deben ser cortos, la prescripción de los delitos no debe existir y, puesto que es difícil recuperar lo sustraído se debe impedir que su disfrute. Es lamentable el espectáculo actual, que parece invitar a la corrupción, porque se da la sensación de impunidad. Se ofrece el mensaje de que el que no se aprovecha es tonto.

Una sociedad más libre de corrupción es una sociedad más justa. Los esfuerzos de sus individuos además se orientan en mayor medida hacia el bien común y la creación positiva, por lo que es una sociedad que tiene asegurado el progreso. La famosa frase de Graham Greene es muy ingeniosa, pero no es cierta: pueden conseguir algo más que el reloj de cuco. Una sociedad corrompida fomenta actitudes insolidarias. Comparemos el progreso de los países con menores índices de corrupción, como los países nórdicos, y otros países donde la corrupción ha alcanzado altas cotas. La degradación moral que se produce en estos últimos acaba siendo en numerosas ocasiones el caldo de cultivo del crimen y las mafias.